ÀQuŽ Implica ser Mujer?

 

  Bajo este ep’grafe, abordaremos nuestros pr—ximos art’culos, motivadas por el objetivo prioritario de Inspiraci—n Femenina de investigar sobre la identificaci—n de la mujer. Para ello hemos retomado la respuesta del Se–or Asesor, J.L.Padilla del programa ÒPreguntas y Respuestas al Se–or AsesorÓ, a prop—sito de quŽ implica ser mujer.

Manifestaba el se–or Asesor en su respuesta que har’an falta horas, d’as y a–os, porque la respuesta no se agota ni en el tiempo ni en el espacio. Es un concepto infinito. Obviamente lo que implica ser mujer es diferente en los 5 continentes, y dentro de ellos, en cada pa’s, en cada comunidad, incluso en cada casa.

En esta ocasi—n, el se–or Asesor entresac— los aspectos que considera de car‡cter m‡s universal, a los que luego se pueden ir a–adiendo lo particularismos. Estos son:

 Ternura

 Alegr’a

Belleza

Consuelo

Enamorada

Compartir

Perd—n

Esperanza

Fidelidad

Templo

 

Son cualidades que creemos tienen suficiente universalidad para ajustar los elementos peculiares de los diferentes lugares. 10 estancias, como 10 pasos que simult‡neamente implican a la mujer. Y no queremos decir con ello que el hombre no participe de ello, por supuesto que participa, pero lo hace de una forma muy inestable, err‡tica, participa de una forma en la que tiene que compartir otras cualidades. Es una especie diferente, pero que es capaz de congeniar con lo femenino.

Estas 10 palabras pueden servir de referencia tanto para el hombre - para identificar espec’ficamente a lo femenino- como para lo femenino, porque estas le  implican descubrirse en su naturaleza. En su respuesta el se–or Asesor las enumer—. Ser‡ nuestro trabajo de estos meses desarrollarlas en el espacio que un articulo permite.

La primera de ellas esÉ

 

 

 

La Ternura

 

TernuraÉ ese sentir que nos hizo continuar despuŽs de nacer, que nos hizo permanecer en el regazo materno, que nos dio el aliento para llorar, para caernos, para mamar, para gritarÉ Que nos dio la confianza en el desaliento cuando la ca’da, el golpe, o roce era dolorÉ ÁAy!, si no hubiera sido por ese instante de la tierna caricia solvente, capaz y que se da sin esperar a cambio nadaÉ Si no hubiera sido por eso no hubiŽramos sobrevivido.

La ternura es una necesidad urgente de la especie. Hasta ahora, ha quedado relegada a momentos de intimidad afectiva o como medio de relacionarnos con quienes consideramos m‡s dŽbiles, como pueden ser los ni–os. Es tiempo de que la ternura salga de su c‡rcel y sea un medio de interrelaci—n de primer orden.  Esto implica que en todos nuestros v’nculos deber’amos hacer un esfuerzo para tenerla presente.

Las mujeres, durante el siglo XX, demostraron que pod’an ser capaces, fuertes, agresivas, competitivas, poderosas, que no ten’an nada que envidiar a los hombres. Ello cost— muchas l‡grimas, vidas y esfuerzo. Ahora, ya no tenemos que demostrar nada de eso. Es tiempo de empezar a sacar esa olvidada cualidad tan propia de lo femenino, la ternura. Pero, para que en este mundo de hombres, la fŽmina pueda manifestar su ternura m‡s all‡ de la intimidad de su pareja, amigos o hijos, necesita sentirse muy segura de s’ misma y muy firme en sus posiciones, saber estar en su lugar, respetarse y ser valorada por sus propias cualidades.

Ahora que las mujeres ya no tenemos que demostrar nuestra capacidad agresiva, se abre ante nosotros un espacio donde la ternura puede cristalizar. Y la cristalizaci—n de la ternura es el amor. De hecho, la ternura es el fermento clave para un amor permanente.

Si iniciamos nuestras relaciones afectivas y amorosas con la ternura, lo m‡s probable es que esas relaciones lleguen a buen puerto. Si, por el contrario, las iniciamos con la atraccion del placer, el deseo, la necesidad, terminar‡n naufragando como ha ocurrido hasta ahora en casi todas las historias de amores de esta humanidad.

La ternura tiene algunos enemigos, como son el estrŽs y la anestesia emocional. Cuando hay prisa, no hay tiempo para amar, no hay espacio para el detalle cuidadoso, no hay lugar para la ternura. Pero se sabe tan poco de la Ternura, que es como si hubiera que aprenderla de nuevo.

 

TernuraÉ. suave caricia que se necesita para vivir.

TernuraÉ secuestrada y escondidaÉ con fama de dŽbil, con fama de inœtil.

Ternura, con fama deÉ improductiva.

Ternura, todo un gesto de hermosura, de belleza y de estŽtica en el afectoÉ, que no hay que preparar, que cuando el alma est‡ serena sale con naturalidadÉ Que no pasa factura ni tiene carnet de identidadÉ Que son briznas de universo de esa ternura que Dios nos daÉ

 

Ese fŽmino de tierra, TER-NU, TERRA, de fŽmino en la tierra, eso es la ternura.

Ternura, ese fŽmino de tierra capaz de recoger las m‡s simples arenas y convertirlas en acci—n de limpieza, hacerlas cristal, vidrio soplado, cristalino, transparente, belloÉ Ternura.

ÀDe d—nde crees que viene la palabra ternura? De la ETERNIDAD- ETERNURA.